Hay que empezar por destacar que la adicción al porno beurette se ha generalizado entre la población más de lo que se suele pensar por sentido común, así que es cada vez más importante que se preste atención a esta situación en el corto plazo, porque podría avanzar hacer ser incontrolable.

A continuación, recomendamos una serie de pasos o sugerencias para evitar la adicción al porno, comprendiendo desde el primer instante que no se trata de un proceso fácil y que requiere de mucha fuerza de voluntad.

Consejos para que la pornografía no controle tu mente

  • Sexualidad saludable – Es clave identificar las características de una sexualidad saludable, pues en la medida en que esta clase de conceptos sean interiorizados, va a ser más sencillo que se los lleve a la práctica.

  • Identificar el problema – Son muchos los casos en los que se registra que la adicción a la pornografía es una consecuencia o una búsqueda de las personas por lidiar con su ansiedad, aburrimiento o sentimientos fuertes, en otras palabras, si se logra ubicar otro tipo de actividad que permita ejercer un buen control sobre esta clase de situaciones, la adicción por el porno va a tender a desaparecer.

  • Los problemas subyacentes – El uso en exceso de internet y a su vez el acceso al contenido pornográfico puede estar relacionado con la depresión, estrés o ansiedad. Una buena idea consiste en practicar un deporte, hacer yoga o actividades similares.

  • Afrontar los problemas – Las personas en esta situación es necesario que desarrollen mecanismos que les posibiliten enfrentar a cada uno de los problemas en su vida cotidiana, porque en caso contrario siempre van a desfallecer, bien sea ante la depresión, estrés o ansiedad, al igual que con la adicción a la pornografía.

  • Fortalecer la red de apoyo – Los amigos, familiares o un profesional en el campo de la salud mental son siempre opciones válidas a las que se puede acudir para recibir alguna recomendación o sentir que no se está solo ante un problema que en principio no parece grave, pero que puede terminar por ser muy difícil de tratar.

  • Modificar el entorno – Ajustar el navegador para que no permita el acceso a este tipo de sitios o que por lo menos presente una alerta, es una gran idea para ir modificando el estado mental.

  • Registro del uso de internet – Es una idea perfecta para identificar los momentos del día en los que se puede ser más proclive a consumir esta clase de contenido.
  • Usar los dispositivos en espacios públicos – Es una medida más fuerte porque al estar en público se va a limitar el consumo de este tipo de contenido y valdría la pena hacerlo con frecuencia.