Menu

Dentro del mundo del entretenimiento para adultos, la marca Playboy es seguramente la más popular y destacada de todas las que existen. A medio camino entre el erotismo y el sexo duro, con vertientes en revistas, productoras porno e incluso clubes de striptease, Playboy se ha convertido en un verdadero emporio del placer. Tanto es así que su logo, un conejo de lado con pajarita, ya es sinónimo de sensualidad y morbo. La revista surgió a mediados de los años 50 de la mano de Hugh Hefner, que estuvo al frente durante varias décadas, convirtiendo la marca en una referencia. La Mansión Playboy era el sitio donde todos soñaban estar en los años 80 y 90, y por la portada de la revista han pasado las celebridades más importantes. Sin embargo, Playboy no se conformaba solo con estar en los kioskos, y quería entrar en las casas de todo el mundo.

Lo consiguió a través del lanzamiento de su propio canal televisivo, allá por los 90, con una programación centrada en el mundo erótico y porno. Casi desde el primer momento, la televisión elaboró sus espacios propios, especialmente importantes ya en el cambio de siglo. En la década de los 2000, la producción propia de Playboy TV se multiplicó, generando numerosos programas que, aunque ya no se emiten, dejaron marcados a muchos espectadores en su momento. Había un poco de todo, desde telefilmes eróticos hasta programas de testimonios, pero seguramente la categoría que más dio que hablar fueron los reality shows. En los 2000, este género explotó en todo el mundo, llevando la supuesta realidad a la televisión con protagonistas anónimos. Playboy creó numerosos programas en torno a este concepto, como 7 Lives Xposed o Swing, pero si hay uno que llamó la atención fue Foursome. Basado en una premisa muy sencilla, cuatro solteros se daban cita en una mansión para pasar juntos 24 horas llenas de pasión y morbo. Las imágenes que se emitían después en el espacio solían ser bastante explícitas, y no había censura a la hora de mostrar felaciones, sexo oral e incluso penetración en muchos episodios.

Cuatro solteros, una mansión, 24 horas de diversión

Foursome, que se puede traducir como “cuarteto”, tiene una premisa muy sencilla. Dos chicos y dos chicas, jóvenes y atractivos, pasarán 24 horas en una espectacular mansión cedida por Playboy para su convivencia. En ocasiones también acuden a otros lugares, como clubes de striptease, salones de baile y demás, para realizar actividades siempre relacionadas con lo erótico. Durante estas 24 horas, los participantes pueden tener todo tipo de relaciones, ayudando el programa a ello a través de ciertas pruebas que les harán romper el hielo. Si es cierto que no todos los episodios terminaban con sexo explícito ante las cámaras, pero las situaciones eran muy ardientes, sobre todo teniendo en cuenta que los participantes eran, supuestamente, gente anónima.

Un reality con muchos actores porno

Hacemos hincapié en lo de supuestamente, porque cualquier aficionado al porno de la época reconocería a muchos de esos participantes. Y es que Playboy no tuvo reparos en recurrir a profesionales de la industria para poner algo más de picante en este programa, a sabiendas de que conseguir buen contenido con amateurs no iba a ser tan sencillo. Es por eso que, durante las cinco temporadas que duró el show en antena, contrató a varias estrellas del porno, tanto chicos como chicas, para que aparecieran en el programa. Para ser rigurosos, muchos de los participantes no eran actores reconocidos, y ni siquiera habían aparecido antes en TV o Internet. Y de hecho, estos también tuvieron sus escenas explícitas, que llegaban con más encanto, todo sea dicho.

Por Foursome pasaron en su momento algunas de las más grandes estrellas del cine porno de la década. Por ejemplo, el programa contó con la aparición de Josephine Kain, Dana Prince, Layla Rivera o Lucia Reyes en su primera temporada. También aparecían otras modelos y actrices muy famosas como instructoras, no como participantes. La mayoría de estas chicas inventaban sus historias de trasfondo para pasar como chicas “normales”. El público, sin embargo, solía reconocerlas, aunque muchas de ellas todavía eran principiantes dentro de la industria. Al final, el show trataba de dar un espectáculo sexual ante las cámaras, y es probable que llamando solo a gente anónima esto fuera mucho más complicado. Playboy repetiría la misma decisión con otros realities, dando por hecho que los espectadores conocían este “secreto”, pero estaban de acuerdo. De hecho, Foursome se convirtió en uno de los shows más importantes del canal a mediados de los 2000, desarrollándose en 56 capítulos a través de cinco temporadas, desde 2006 a 2012.

Sexo explícito en TV

Una de las particularidades de Foursome es que mostraba sexo explícito en muchos de sus episodios. El sexo en 7 Lives Xposed, otro reality que había obtenido una gran repercusión poco antes, era simulado. Se podría definir dentro de la categoría de softcore, ya que aparecían personas desnudas, y había escenas sexuales, pero no había planos cien por cien explícitos. Ni siquiera cuando se contrataba a pornstars para los episodios se llegaba a ese punto. Playboy TV ya emitía contenido explícito en películas y otros programas, así que decidió redoblar la apuesta para lograr enganchar al público a Foursome. Ya desde el primer episodio pudimos comprobar que el programa no se andaría con censura, aunque es cierto que las primeras relaciones ante la cámara fueron un poco descafeinadas, con sábanas y mantas por encima.

Sin embargo, ya en el tercer y cuarto episodio de la primera temporada pudimos ver todo tipo de relaciones sexuales explícitas en pantalla, especialmente por parte de pornstars. En Foursome se han podido ver escenas de felaciones, cunnilingus, masturbaciones y penetración, de todas las formas y posiciones. También había muchas escenas lésbicas, aunque ninguna de sexo entre chicos, algo que parecía prohibido en el programa. Muchos de estos vídeos están disponibles aún hoy en día en Internet, ya que Foursome se convirtió en un programa de culto. Hay que aplaudir la valentía de Playboy a la hora de mostrar este tipo de relaciones tan explícitas en vivo, sin censurar absolutamente nada, convirtiendo este reality en uno de los más salvajes de la televisión.

Una producción mítica de Playboy

El programa ha sido uno de los que más ha durado en la televisión de Playboy, y es hoy por hoy considerado un show de culto. Se adelantó un poco a otro show mítico, Swing, en el que también se mostraba sexo explícito y que solía terminar sus capítulos con una orgía final muy ardiente. Foursome cuenta con momentos inolvidables dentro de la televisión erótica, y nos permite acercarnos a ese mundo del sexo explícito entre chicos y chicas jóvenes y desinhibidos. De hecho, muchos fans han pedido el regreso del programa, en formato de reboot, en una era donde seguramente la gente anónima se atrevería mucho más a aparecer. ¿Una nueva versión de Foursome con  modelos eróticas de Onlyfans? Sería un éxito seguro.